
Las palabras… ¿Qué diré?
No son más que una máscara de la realidad, una máscara que pinta a duda.
Trato de olvidar, pero cada ves que olvido… lo recuerdo.
Entre tanta confusión decidí viajar… ¿no sé? Hasta Saturno, tal ves, pero jamás habrán tantos colores como aquí. Cuando regreso siento que tengo que volver a viajar, en el camino se aprecian estrellas, planetas, constelaciones… me gustaría no ser el único en verlo. Vuelvo por ti y con un no entre gestos y risas, me hecho a volar.
Jugué piedra, papel y tijera con el destino y perdí, ahora escucho voces en mi cabeza de lugares extraños.
Desde la lejanía se escucha tu vos; una vos que duele, una vos que ama. Quisiera encontrar aguas tranquilas donde navegar sea posible.
Olvida esas palabras y déjate volar, dejemos que el azar construya nuestro destino en los anillos de Saturno… Un lugar donde las palabras se quitan esa máscara de duda y se hacen realidad.
